La energía es una frecuencia vibracional que dependiendo de su densidad crea formas diferentes, así pues el ser humano dispone de canales energéticos llamados nadis o meridianos que recorren todos nuestros órganos, glándulas, tejidos activando el sistema de Chakras (vórtices de energía, de los cuales hablaremos más adelante) que a su vez están interrelacionados con nuestro Aura (de diferentes capas también, cada una relacionada con un chakra ).
Nuestro Aura es la energía más visible, más externa y por lo tanto la más expuesta a agresiones exteriores.
Partiendo de que las enfermedades no son más que un trastorno en el campo energético del cuerpo, voy a exponer unos métodos sencillos para sanarlo, cuidarlo y mimarlo.
Baños de sal gorda marina:
Una vez a la semana dedicaros un espacio solamente para vosotros, tomaros quince minutos de relax, llenaros la bañera de agua calentita, escuchar música que os relaje, una velitas si os gusta, en fin hacer de vuestro espacio un lugar lleno de magia, después poner tres puñados de sal gorda marina en el agua con la intención de que este baño os va a limpiar de todas las energías densas o nocivas, estar quince minutos no más porque la sal es un mineral que al igual que absorbe todo de inmediato lo puede soltar. Recordar que es un baño limpiador de energías, no mezcleis con gel ni champoo, solo el agua, la sal y las intenciones de que vuestro ser se va a renovar.
Turmalina Negra:
La Turmalina Negra es un cristal muy protector, purifica y transforma las energías más densas en una vibración más ligera, aparta e incluso destruye aquellas energías que nos puedan hacer daño. A su vez, transmuta los pensamientos negativos, da fortaleza y voluntad a nuestro ser.
Llevarlo en el bolsillo del pantalón izquierdo o como colgante en el cuello o como pulserita hará que estemos protegidos siempre.
Hay muchas más técnicas que poco a poco os iré comentanto, en principio estas dos son las más sencillas y fundamentales para comenzar un nuevo despertar cósmico!
Nunca se os olvide que lo más importante para subir un peldaño es el amor a uno mismo.
Ana Belén